Tarde, Vidal mandó a revisar el gas

Imagen: Sandra Cartasso
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No hay clases en las escuelas de Moreno ni General Rodríguez.

Tras la explosión en la Escuela 49 en la que murieron la vicedirectora y un auxiliar, el gobierno de María Eugenia Vidal ordenó inspeccionar hoy todos los establecimientos del distrito. Por temor al estado de las instalaciones eléctricas en las escuelas, se suspendieron las clases en 275 establecimientos de los partidos bonaerenses de Moreno y General Rodríguez.

La explosión en la escuela 49 de Moreno hizo que los directores de escuela, atemorizados por las consecuencias de las irregularidades en las instalaciones de gas, suspendieran las clases tanto en el distrito donde ocurrió la tragedia como en General Rodríguez. Allí, un mes atrás, explotó la cocina de la escuela Nº22 del barrio Bicentenario y como no hubo muertos –aunque sí personal con quemaduras de diferente intensidad- el incidente no tomó estado público.

La urgencia, llevó al gobierno de María Eugenia Vidal a ordenar inspecciones en todos los establecimientos. Esta mañana, desde la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense anunciaron que gasistas matriculadas e inspectores del área de Infraestructura harán un “operativo exhaustivo” en las 275 escuelas del distrito.

Según informaron este lunes desde la cartera que conduce Gabriel Sánchez Zinny, unos “40 profesionales matriculados, junto a inspectores de la Dirección Provincial de Infraestructura Escolar, tendrán a su cargo un operativo de exhaustivo relevamiento de las 275 escuelas que funcionan en dicho distrito”. Las inspecciones tardías –dado que las pérdidas, roturas y faltas de mantenimiento ya habían sido denunciadas- contarán también con profesionales del área porteña “a fin de cubrir la totalidad del territorio”.

Como el comedor de la escuela Nicolás Avellaneda quedó afectado por la explosión, desde la Dirección de Educación indicaron que alimentarán a los alumnos en las instalaciones del templo evangélico ubicado frente a la escuela. Además, enviarán psicólogos para contener a los chicos y las familias tras la muerte de la vicedirectora Sandra Calamano (48) y el auxiliar Rubén Rodríguez (45), las dos víctimas fatales de la explosión.

Desde la escuela informaron que ya habían denunciado en ocho oportunidades los inconvenientes con el gas que padecían a diario. De hecho, el día anterior a la explosión Calamano solicitó al Consejo Escolar la visita de un gasista por el fuerte olor a gas que había en una de las aulas. Pese a que el gasista declaró en la fiscalía haber revisado las instalaciones, al día siguiente cuando Calamano y Rodríguez abrieron la escuela y revisaron salón por salón minutos antes del ingreso de de los chicos hubo una gran explosión. Los cuerpos de las dos víctimas volaron 30 y 60 metros.

En mayo, el Frente de Unidad Docente Bonaerense había llevado hasta la gobernación en La Plata una carpeta con todas las denuncias e irregularidades de mantenimiento escuela por escuela. En esa misma carpeta, que se le entregó en mano a Zinny, figuraban otros 46 establecimientos con problemas en la red de gas.

Por temor a que la tragedia de Moreno se repita en otra escuela, los directores decidieron suspender las clases hasta que se garantice la seguridad de los establecimientos. La medida afectaría a unas 200 escuelas, que este lunes permanecieron cerradas.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/

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